lunes 7 de septiembre de 2009

¿De dónde vienen esos aullidos? ¿Hacia dónde viajan hundiendo sus patas sucias en la nieve?

Había un canal de agua que atravesaba varias veces el terreno, servía para regar los infinitos metros cuadrados de cultivo. Nosotros lo utilizábamos para soltar barcos de papel que esperábamos encontrar al día siguiente. Casi nunca ocurría, así que soltábamos veinte o treinta cada vez. Una tarde vi uno de nuestros barcos desgarrado en el hocico de una perra callejera que jadeaba a media calle, desorientada y hambrienta, los pocos autos que pasaban a su lado lo hacían con una lentitud que me desesperaba.

*

Hay un club, si quieres ir, tal vez conozcas a alguien que te ame de verdad.

*

Nuestra madre sólo debió nombrarte Laika.