Let the boys sleep...
En realidad, tenía pensado abrir este blog después. Tengo unas notas y unos cuantos dibujos acerca de cómo quiero que se vea, pero supongo que tardará un rato en verse bien. Lo abro ahora porque algo pasó detrás de la ventana y siento que no puedo ser sincero al respecto a menos que esté escribiendo acerca de ello. Un chico iba en una camioneta, lo mordió la ciudad. Lo mordió a medio pecho y ya se sabe, después caminar hasta encontrar a alguien a quien le importe, sentarse o acostarse a esperar la ambulancia. Alguien lo hizo, digo que es el mundo porque es igual, lo que me importa es el chico. Quizá ni siquiera él porque no lo conozco y es demasiado tarde para conocerlo porque la ambulancia ya se fue. La cosa es que aquí todos hablan de eso y no me gusta, no me gusta que se peguen a la ventana, no me gusta que digan que se veía joven, ni que hablen acerca de la mancha roja que le salía del pecho. Creo que lo que le deseo es un sueño, un sueño profundo, y nadie podría dormir con tanto ruido.
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