Life of Oharu (1952, Kenzi Mizoguchi)

Vistos con atención,
todos los hombres se parecen
a una de las infinitas
estatuillas de Buda.

Hubo uno que
    quizá confiado en su parecido
    con el diosito de piedra
mandó a hacer el dibujo 
de una mujer que imaginó
y después le ordenó a sus súbditos
encontrarla.

Pero es posible
que ninguna mujer
se parezca realmente a un dibujo.

No se puede dibujar
    por ejemplo
la habilidad de enseñarle a un gato
el olor de tu propio cabello
para cobrar venganza.



No hay comentarios: