Los ladrones de mi calle
asaltaban por tenis.
Te los cambio, decían
con la mano derecha en la bolsa de la chamarra,
el aliento de thinner,
los ojos enfocando lo que nadie más veía.
Uno de ellos
fue la primer persona que vi
herida de bala.
Muerto frente a un aro de básquetbol,
con un legado considerable de Nike, Adidas, Converse, Vans.
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