4 tips para ser más feliz basados en investigación científica

 1

Haz miserables

a todas las personas a tu alrededor.

A tus compañeros de trabajo

y los empleados de las tiendas que visitas.

A los locutores de radio

que reciben llamadas.

A los que comentan

en internet acerca de la belleza

de los famosos

o la vida de los políticos.

En especial, a los amigos

y familiares que visitas con frecuencia

o con quienes coincides en fiestas.

La felicidad,

como todas las flores

del jardín de nuestro insomnio

solo existe

cuando la comparamos con la de otros.


2

¿Qué es esencial en una isla?

Todo en el planeta, en realidad, está rodeado por agua.

A su vez, la Tierra junto con los otros cuerpos celestes, está rodeada de vacío.

¿Los planetas y estrellas no son un tipo de isla?

El vacío es hambre y rodea a cada objeto y criatura con su presencia.

El agua, alrededor de la isla, es un recordatorio de que todo va a ser agua en algún momento.

El hambre es el principio del proceso de transformar algo en nada.

El silencio es esencial para la música, por ejemplo.

Tuvimos esta conversación la noche que falló la electricidad en casa y fumamos en la sala pero no nos dormimos hasta que volvió la energía.


3

Un jugador de mi equipo favorito provoca con frecuencia discusiones entre la prensa y sus seguidores. Si van ganando, es el más feliz, baila y felicita a cada uno de sus compañeros por cada cosa que hacen bien, por más pequeña que sea. Si van perdiendo, hace berrinches, tira cosas, grita en el rostro de entrenadores y colegas. Algunas personas dicen que es conflictivo, que su actitud negativa es perjudicial. Otras dicen que les agrada que muestre que no está satisfecho, que a veces parece ser el único al que le importa. A mí me provoca mucha ternura porque sé que yo me sentiría triste en su lugar, no enojado. Quisiera ser yo quien soportara sus rabietas, quisiera cubrirlo con una manta cuando más tarde, en casa, se queda dormido en el sillón agotado por la furia. Él está seguro de que debería ganar cada partido, cada minuto, cada segundo. Yo estoy seguro de que alguien envenenó la música y nunca voy a sobreponerme.